Educación en el virreinato
Educación elitista y excluyente
La educación en el Perú en la época virreinal era totalmente distinta a la que hoy en día se ejerce en nuestro país, pues su objetivo no estaba ligado al desarrollo personal del educando como lo es en la actualidad sino más bien tenía dos objetivos principales, formar buenos cristianos y formar buenos súbditos del poder español, las órdenes religiosas jugaron un gran papel en este periodo, una de estas órdenes con gran influencia fueron la <Compañía de Jesús> o sea los Jesuitas, quienes controlaban el desarrollo de la educación en la colonia.
En esta época virreinal la educación no era igualitaria pues se mantenía una línea de clases sociales, teniendo en la base a los NEGROS - MULATOS, luego a los INDIOS, también a los CRIOLLOS - MESTIZOS y por último a los ESPAÑOLES, las primeras dos clases sociales eran excluidas del acceso a la educación pues daba lo mismo si se preparaban o no, la única formación que recibían era en casa por medio de sus padres, donde se les enseñaba labores como trabajar la tierra, la ganadería, construcción de casas entre otras actividades, esto tuvo poca duración pues la iglesia se encargo de fundar una escuela para ellos.
Mientras que los españoles si recibían la mejor educación pues tenían los medios, ellos serían los próximos gobernantes de la sociedad, por lo tanto tenían que estar lo suficientemente preparados, en diferentes áreas, como el aprendizaje del latín, matemáticas, teología, retórica y filosofía.
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División de los estudios
La educación en la colonia se dividió en tres etapas, es decir algo similar a lo que conocemos hoy en día como: inicial, primaria, secundaria y por último la educación superior (Universidad o Instituto), en la colonia la división era:
Primeras letras
En las primeras letras se enseñaba lectura y escritura en castellano y doctrina católica, se dictaban en los conventos y locales mantenidos por los cabildos esta era la educación para el pueblo en general, mientras que los niños de la nobleza española (aristocracia) se educaban en casa con maestros particulares, en esta primera etapa estaban los niños de entre 4 y 7 años de edad.
Estudios menores
Los estudios menores se terminaban dentro de los 12 y 14 años de edad, se enseñaba obligatoriamente humanidades, matemática pero lo más importante era aprender el latín, también se enseñaba gramática, retórica y dialéctica, leían clásicos como VIRGILIO Y CICERÓN, se utilizaba el libro de gramática de Antonio Lebrija, esta etapa podría considerarse equivalente al final de la primaria y toda la secundaria además que se priorizaba que todos los alumnos hablen el latín fluidamente ya que los estudios mayores eran dictados únicamente en este idioma, para esta gran tarea los Jesuitas eran quienes prestaban sus servicios a la enseñanza del idioma porque ellos eran hombres universitarios, los jesuitas eran aficionados al teatro, enseñaban a través del mismo, el educando tenia todo su día estructurado ya que los jesuitas eran los encargados de ellos y les tenían prohibido conversar o interactuar con el exterior.
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Estudios mayores
Los estudios mayores, mejor conocido como educación superior iba únicamente dirigida a la élite y tenía lugar en colegios y universidades, en esta etapa se usaba el sistema escolástico que privilegiaba el derecho y la teología. Las clases eran dictadas en latín, por lo tanto este idioma debía ser correctamente hablado y escrito, al decir que siguió el sistema escolástico nos referimos a que las clases eran dictadas como tal, no existía interacción maestro - estudiante, los maestros escribían su clase con anticipación y al llegar al salón solo leían, la clase duraba alrededor de una hora y solo se utilizaban los últimos quince minutos para poder preguntar algo que no quedó claro, cabe mencionar que la pregunta debía ser dicha en latín porque no se maneja otro idioma.
Se dictaron por tres años las llamadas artes que era como se conocía a los estudios de filosofía aristotélica, se otorgaba el grado de bachiller en letras y más adelante los de licenciado y doctor en teología, leyes y cánones. El que estudiaba leyes estudiaba cánones de tal forma que al terminar los estudios optaba por el título de licenciado en leyes, licenciado en cánones o licenciado en ambos derechos (civil “romano” o canónico “eclesiástico”) y posteriormente podía ir a la Universidad de San Marcos a pedir el Doctorado en leyes, Doctorado en cánones o en ambos que era llamado en latín “Doctor ibo troco eyure”. La condición de Abogado se obtenía ante la Real audiencia de Lima que era el tribunal máximo de justicia que tomaba un examen de suficiencia para la litigación, es decir se podía ser Bachiller en cánones y Abogado ante la Real audiencia de Lima o Bachiller en leyes y Abogado por la Real audiencia de Lima. Todas las tesis eran escritas en Latín, incluso para contratar maestros tenía que saberse el latín, en conclusión el idioma era importante para desarrollar tu vida profesional.
La enseñanza superior en el Perú tuvo inicio en el Convento de Santo Domingo el 12 de Mayo de 1551, con la fundación de la Universidad Mayor de San Marcos, por obra de los dominicos, esta última es considerada como la institución de educación superior más antigua de América.
Educación en la ciudad
Fue un incentivo para diferentes tipos de habitantes, con la intención de fomentar la integración, no solo los españoles y mestizos tuvieron el privilegio de estudiar latín, sino también los curacas y existían diferentes tipos de colegios.
En 1690, el consejo dispuso como complemento de las reales cédulas que las escuelas que se establecieran en cada lugar fueran dos: una para niños y otra para niñas y fue obligatorio acudir a ellas hasta los diez años.
Solo tenían acceso los miembros de las clases dominantes como los españoles, criollos ricos y caciques.
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| Retrato de los Fagoaga-Arozqueta, familia de criollos |
Principal colegio fundado en el Virreinato:
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| Libro de Clementina y de Ovando |
Métodos de educación
Cerrón(208) nos dice “como no podía ser de otro modo, también como lo fue en España repetitivo y memorístico”....”A esta altura siguiendo el modelo clasista europeo, la educación se rigió por dos principios clásicos Magister Dixi (el maestro lo ha dicho) y la “la letra con sangre entra” podemos evidenciar que la educación era coercitiva y el maestro es el que sabe y se le tenía que hacer caso.
Métodos de castigos
Se utilizaban los métodos bárbaros para mantener el sistema educativo, se presentaban castigos físicos con latigazos, palmeta y el estrecho calabozo para poder obtener algún grado académico que le haga pertenecer a la clase social designada por la colonia.
| Educación en el virreinato |
Colegios de caciques o curacas
Los caciques aprendían la doctrina cristiana, gramática, aritmética para que llevaran bien la administración de los diezmos, de los tributos que cobraban para favorecer a la corona española y para que ayudaran a la iglesia. También llevaron cursos de literatura, composición, comedias, oratoria, con la finalidad de elaborar escritos en quechua para ayudar a la enseñanzas de los europeo, pero tuvieron un margen de limitaciones sobre la instrucción para que los caciques no olvidaran sus costumbres, ya que el momento de volver a sus tierras a ponerse al servicio de la administración española no hubiera conformismo y desarrollaran sus actividades a favor de la corona española.
Para los curacas o caciques se crearon dos colegios:
El del cercado o del príncipe en la ciudad de Lima ; y en el Cusco, el colegio de
San Francisco de Borja. Además, es importante señalar que varios de sus
alumnos lograron graduarse como abogados, para el siglo XVIII, en la Universidad
San Francisco Javier Sucre(Bolivia).
*El Colegio del Príncipe, creado por Real Cédula del Rey Carlos III, durante el
gobierno del Virrey Francisco de Borja y Aragón Príncipe de Esquilache, destinados a los hijos de los caciques, los cuáles recibían enseñanzas del castellano, religión, etc.

Colegio del Príncipe- Julio Vallegos

Educación en el campo
La educación para la mujer
La historia de la mujer en la América española colonial sigue en vías de escribirse y por eso contiene muchas lagunas y plantea muchas cuestiones que permanecen sin contestar.
Sin embargo, la investigación que se ha venido realizando desde hace años nos ha permitido empezar a ampliar nuestra visión del género femenino y comenzar a delinear similitudes y diferencias en los estilos de vida, actitudes sociales, motivaciones y objetivos entre las mujeres coloniales de diferentes condiciones y etnias. La historia de la mujer no pudo ser analizada por sucesos o acontecimientos de carácter político o institucional, pero no puede decirse que su papel social fuera totalmente pasivo o marginal.
En las instituciones femeninas como escuelas, colegios, recogimientos, beaterios se encontraban todos bajo la supervisión masculina de obispos, jueces, capellanes y rectores.
Sin embargo, la virreina de Perú doña Ana de Borja condesa de Lemos, fue autorizada por la reina madre María Ana de Austria, a tomar las riendas del gobierno de Perú cuando el virrey se ausentara de la ciudad de Lima.
Primeras letras y castellanización
La acción educativa para las niñas y doncellas en toda América hispana es en general igual pero es importante reiterar que la legislación promueve la fundación de instituciones recomendando la creación de colegios y recogimientos para indias y mestizas, que procuren su conservación y muy especialmente la enseñanza de la lengua castellana. Al proyecto fundamental de educación que comprendía a las mujeres y a los hombres, se añadieron otros enfoques exclusivamente para las niñas indígenas desde el siglo XVI.
Para enseñar a las niñas indígenas y el cumplimiento de las disposiciones reales y obispales se establecieron escuelas, en general, atendidas por los miembros de las distintas órdenes religiosas o maestras laicas contratadas por los curas.
Estas se localizaron por innumerables poblados, villas y ciudades. Los textos usuales en todas las escuelas fueron la cartilla y el cartón que empezaron a llegar de España desde los inicios del siglo XVI, más tarde se imprimirán en América.
Colegios y recogimientos para niñas
Entre los recogimientos de mestizas se encuentra el de terciarias franciscanas establecido en Cuzco en el sitio denominado Charquilchaca. Su fundación se debió a un grupo de caballeros españoles y conquistadores del Perú, entre los que destacó el mariscal Alonso de Alvarado y el cabildo de la ciudad.
El recogimiento llevó el título de San Juan de Letrán. Su primera directora y abadesa fue la notable dama española doña Francisca Ortiz, ella recibió a las doncellas inco-españolas y las introdujo en una vida de tan profunda piedad religiosa, que en 1560 el beatario se convertía en el famoso Convento de Santa Clara. El propósito de todo ello fue albergar y educar a doncellas mestizas pobres. Las instituciones dedicadas a mestizas van perdiendo su exclusividad conforme pasan los años, fenómeno que ocurre en toda la América hispana, lo mismo en Méjico y en Lima. La mayor importancia la tenían las niñas y doncellas criollas porque eran las que en mayor número reclaman educación y esto puede verse con claridad en los libros de ingreso de las colegialas de los diferentes colegios.
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| Álbum Fotográfico de la Sociedad de Beneficencia Publica de Lima |
Esta institución se denominó antiguamente ̈Colegio de Santa Cruz de Atocha¨, fue fundado por el boticario don Mateo Pastor y su esposa, con el objetivo de educar a niñas huérfanas, instalado en 1659 al costado de la iglesia de los Huérfanos, se trasladó en 1873 al antiguo y extinguido Monasterio de Santa Teresa. Todo lo que vemos en la foto desapareció cuando se amplió la Av. Abancay a mediados del siglo XX.
Educación para criollas
Su proyecto educativo era la formación integral de la mujer como
cristiana, preparándose a la vez para regir la casa y actuar en
esa sociedad de la que formaban parte y que les abría el camino
para realizar sus vidas en el convento o en el hogar mediante el
matrimonio cristiano, monógamo e indisoluble.
La instrucción que recibían las niñas era la misma que en los
conventos: lectura, escritura, cuentas, música y labores femeninas.
Estas dos últimas como preparación para alcanzar una retribución
económica en caso necesario. La cultura de las mujeres se
acrecentaba en los colegios mediante la lectura comunitaria y
privada.
No hay que olvidar que en toda Hispanoamérica existieron además de
las mencionadas instituciones las escuelas de paga llamadas “amigas”,
no tenían grandes pretensiones culturales, pero las maestras lograron sacar
del analfabetismo a miles de niñas en los tres siglos que duró su actuación.












